En la sociedad de hoy existen muchas personas sufriendo por dinero. Lo interesante es que no se debe necesariamente a tener bajos ingresos, si no, por un pésimo manejo del mismo. Cuántas veces hemos escuchado frases de amigos o familiares como “no llego a fin de mes”, “maldita pobreza” y “si me retrasan en un día el pago estoy frito”. El hecho de que la mayoría de personas vive así me da mucha pena, y lo peor es que es tan común, que piensan que es normal.  En realidad, seguir por ese camino es dirigirte a una vida de desdicha y ansiedad para ti y tu familia.

La costumbre del gasto excesivo y falta de educación sobre temas como el ahorro de dinero, inversiones, ingresos pasivos, compra de activos, entre otros; ha llevado a muchos a pasar la vida sobreviviendo el día a día, en vez de vivirla en paz y tranquilidad. El dinero siempre ha sido más un problema que cualquier otra cosa para muchos, pero felizmente es algo que se puede solucionar con un poco de educación financiera y sentido común.

Una buena manera de empezar a mejorar esto, es entender conceptos sencillos y la importancia de cada uno de ellos. En este artículo hablaré de dos en particular: el ahorro de dinero y la inversión. El ahorro es guardar una parte del dinero que se obtiene o el que se dispone, mientras que la inversión, es la cantidad de capital o dinero que se emplea en adquisición de negocios o bienes con el fin de obtener beneficios. A continuación, explico varias razones por las cuales hoy en día es sumamente importante ahorrar e invertir dinero.

Salud

Empezaré con salud ya que creo que es uno de los factores más importantes a mencionar en este artículo. Si te das cuenta, en la mayoría de puestos de trabajo piden como requisitos 3 cosas básicas: buena actitud, habilidad de trabajar bajo estrés y ser multifunción. Esto permite a las empresas poder sacar un mejor retorno de la inversión que hacen en tu salario mensual, tu jugosa gratificación, CTS, bonos, seguro de salud y utilidades en caso existan.

Con estos tres requisitos, aseguran de que puedas trabajar hasta tarde, poniendo el 110% sin quejarte, y a la vez, les das a ellos la libertad de asignarte cada vez más tareas y funciones. Si no cumples expectativas, puede que te despidan y otro te reemplace. Entonces, terminas viviendo en un constante temor de que te puedan despedir si no ejecutas a la perfección y muestras buenos resultados constantemente. Vivir y operar bajo este miedo te causa mucho estrés y ansiedad, el cual trae muchas enfermedades comunes al día de hoy, como gastritis, gripe, herpes, depresión, ataques de pánico, disfunción eréctil, irregularidades en un ciclo menstrual, migrañas intensas, ataques cardiacos, tumores benignos que llevan a cáncer o muchas cosas más.

Si trabajas así entre los 25 hasta los 65 años,  es altamente probable de que sufras de alguna enfermedad debido a este ritmo de vida, por ende, tu costo de vida subirá mucho más a esa edad por todas las medicinas y tratamientos que tendrás que pagar. Una vez le preguntaron al Dalai Lama sobre que es lo que más le sorprende de la humanidad y respondió: «el hombre; pues sacrifica su salud para ganar dinero, luego sacrifica su dinero para recuperar su salud».Si dependes únicamente del ingreso de un fondo de retiro tipo ONP o AFP para esos gastos, es muy probable que no te alcance, por eso es imprescindible de que vayas armando tu retiro por otro lado, aparte de tu trabajo fijo, a través del ahorro y la inversión.

El sistema laboral

Éste es una de las razones más interesantes, así que presta atención al siguiente mensaje y recuérdalo: «Depender de un trabajo o un solo ingreso es lo más riesgoso que puedes hacer con tu vida». Analicemos los 2 factores principales que nos llevan a esta realidad.

Por un lado, tienes la cantidad masiva de profesionales que salen cada vez mas de universidades e institutos. Esto básicamente quiere decir que cada año salen miles de personas capacitadas, más jóvenes que tú y dispuestos a trabajar por un salario mucho menor al que estas ganando. Cada vez hay una competencia más feroz en el mercado laboral y si bien la experiencia te puede ayudar mucho, el embudo para llegar a los altos puestos que son ocupados después de los 40 años es cada vez más chico, si no has tenido un historial laboral impecable o invertido (en muchos casos endeudado) en maestrías carísimas, será muy difícil que te mantengas y no te vuelvas obsoleto. Puedes ver aquí más sobre esta tendencia: Millenials peruanos desplazan a baby boomers en cargos gerenciales.

Por otro lado, tienes el avance tecnológico que hace que muchos trabajos se pierdan con el tiempo. Cada vez más máquinas y robots son creados para hacer lo que hacen los humanos. Si no te has dado cuenta aún, anda visita una fábrica y fíjate en cuánta mano de obra queda y cuántas máquinas los han reemplazado, anda al aeropuerto y fíjate cuantas máquinas te imprimen el ticket electrónico o te revisan el pasaporte, cuantas personas que cobraban peajes ahora fueron reemplazados por tarjetas electrónicas, cuantas agencias de viajes físicas quedan después de empresas digitales como Booking.com y Airbnb. Estos son empleos que eran muy comunes hace 20 años, y hoy casi no existen. Un caso actual es que tienes empresas como Tesla y Uber trabajando en carros automáticos ¡Pronto ya ni necesitaremos manejar un auto! Es hora de preguntarte que tan lejos estás de que una máquina te reemplace y ya no puedas contar con ese ingreso fijo de tu trabajo. Aquí adjunto otro artículo interesante sobre el tema: Los 10 trabajos que serán reemplazados primero por robots.

Ya no son tiempos donde con un trabajo estable puedes pagar las cosas necesarias para vivir tranquilo, mantener una familia y a la vez tener un balance entre vida laboral y privada. Esta competencia extrema y cambios tecnológicos te obligan a sacrificar una cosa por la otra para mantener un buen estilo de vida. Aun así, puedes ser reemplazado en cualquier momento y tus habilidades y experiencia convertirse en obsoletas, lo ideal es que tomes acción desde que recibas el primer salario, ahorrando e invirtiendo, para no depender de un solo ingreso en el futuro.

Tendencias de compra y marketing

Mientras la sociedad humana evoluciona en el tiempo, también varían sus necesidades, y esto se ve reflejado en el marketing de todos los productos de hoy. El marketing, junto a la psicología moderna, se ha encargado de golpearnos en absolutamente todos los huecos emocionales existentes en nuestras vidas y convencernos de que necesitamos algo que en realidad no.

Nos venden estatus, una sensación de pertenecer a un grupo, belleza física, aceptación, entre otros. Venden cosas que realmente no necesitamos, para que compremos con dinero que no tenemos, para impresionar a gente que seguramente no nos cae, y todo el mundo está cediendo. Lo peor de todo es que como todos lo hacen, es visto como algo sumamente normal, y esto tiene un efecto multiplicador imparable. Promocionan ofertas como, “solo por esta semana obtén este producto a un 30% de descuento”, y nos convencen en gastar dinero y creemos que realmente estamos ahorrando, cuando la verdad es que es todo lo contrario. Hay que tener muy claro lo siguiente: Si compras un producto que no necesitas en ese momento que vale $100 dólares con 30% de descuento, no estás ahorrando $30 dólares, ¡estas gastando $70 dólares de manera innecesaria!

Este tipo de tendencias de consumo masivo e innecesario es lo que lleva a muchas personas a vivir en deuda, lo cual lleva a una esclavitud moderna de trabajar solo para pagar intereses, sin obtener un ahorro o fortuna propia en absoluto, llevándose todo las grandes corporaciones y bancos gracias a la debilidad mental de muchos. Sé que unos extremistas podrían decir que la solución a esto es algo político como un estado comunista o socialista, yo opino todo lo contrario, el capitalismo creo que es una de las mejores cosas que nos podría haber pasado en la vida, sólo es necesario saber jugar el juego financiero con un poco de inteligencia financiera.

Tarjetas de crédito

Para mí las tarjetas de crédito son el peor enemigo presentado como un mejor amigo para aquellos que no saben utilizarla. Antes de este invento el mundo era mucho más simple, si quieras comprar algo, ahorrabas y luego lo comprabas, si no te alcanzaba, pues te aguantabas hasta que llegues al monto necesario para comprarlo, y lo comprabas al precio real y justo.

Ahora, debido a la desesperación de tener todo en el momento, terminas comprando cosas con dinero que no tienes, y lo peor de todo, es que lo estas comprando casi al doble del valor real, en otras palabras, te están estafando y tú lo estas aceptando feliz. El hecho de que te lo permiten pagar en cuotas cómodas no es razón suficiente para pagar 2 veces más por algo. El afiliarte a una tarjeta de crédito porque te da beneficios u ofertas es algo muy engañoso, cuando sacas tus números en cuanto pagas al final con intereses incluidos, créeme que el banco te lo está vendiendo mucho más caro que ese precio de oferta que figura en el folleto, es solo el gancho para que entres en deuda.

No digo que una tarjeta de crédito es del todo mal, si lo sabes usar bien. Usarlo bien significa básicamente pagar todos los gastos de tu tarjeta ese mismo mes, antes que te empiecen a cobrar intereses. Realmente puedes conseguir cosas muy buenas con esos puntos o millas acumuladas que te ofrecen las tarjetas, y a la vez, armar un buen historial crediticio para más adelante pedir préstamos para cosas que si te pueden dar un mayor retorno, como una propiedad o un negocio. Pero seamos francos, menos del 5% de la población debe estar usando la tarjeta de esta manera, la gran mayoría lo usa con mucho descuido, entrando a una deuda imparable que crece cada vez más como una bola de nieve imposible de salir, si estás en este grupo mayoritario, no deberías usar una tarjeta de crédito en absoluto. Deberías salir de esa deuda, empezar a ahorrar y luego invertir para ganarle al sistema y no ser esclavo del mismo.

La economía actual

Todos sabemos que ya no vivimos en un mundo arcaico en donde nos manejábamos con trueques y podías cambiar una “x” cantidad de gallinas por un “y” cantidad de trigo. Tampoco estamos en esas épocas en que contábamos con una moneda estable en valor como el oro, en donde económicamente todo era más sencillo, y una moneda de oro te valía “x” gallinas o “y” trigo. Hoy, vivimos en una sociedad en donde el dinero y la moneda actual es dueño del mundo, su valor cambia constantemente y absolutamente todas las cosas materiales (a veces no materiales también) pueden ser compradas o vendidas por el mismo.

Todas las cosas básicas que necesitamos para sobrevivir como seres humanos requieren de dinero: un hogar, comida, agua, ropa, etc. Así seas la persona más minimalista del mundo o tengas una mentalidad hippie en donde deseas vivir de la tierra, cultivos y andar desnudo todo el día; igual necesitas dinero para comprar esas semillas, agua, terreno y algún tipo de abrigo para no morir de hipotermia en las noches. En otras palabras, sin dinero no vivimos, punto.

El problema actual es que este dinero se imprime cada vez con más frecuencia, lo cual nos lleva a una inflación constante y, por ende, este dinero pierde su valor con el tiempo. Por este simple hecho, solo tener dinero ahorrado para el futuro es básicamente perder dinero, pues en promedio la inflación crece entre 2% a 3% por año, en otras palabras, el dinero pierde valor entre 2% a 3% anual. Para poder simplemente mantener el valor de nuestro dinero, debemos no sólo ahorrar, si no también buscar una inversión que nos brinde ese mismo porcentaje de ganancia, y guardando el dinero debajo de un colchón o en una cuenta de ahorros no lo vamos a obtener. Es necesario buscar opciones de inversión que den este retorno para mantener el valor del dinero o, mejor aún, que el dinero crezca por encima de la inflación y tengamos el dinero trabajando para nosotros.

La educación financiera

La educación como la conocemos es paupérrima en cuanto a finanzas personales, no nos prepara para ser exitosos financieramente y mucho menos para ser libres o creativos. Desde niño nos educan a ponernos un uniforme, trabajar en carpetas tipo cubículos, alzar la mano si tenemos una pregunta, tener un horario de 9am a 3pm y solo unos cuantos minutos de refrigerio o descanso durante el día, y por último, solo 2 días libres a la semana. Estamos en un sistema educativo que no ha cambiado hace 150 años y fue creado para entrenar a gente a trabajar en fábricas. Adjunto un video súper interesante sobre el sistema educativo aquí: I just sued the school system.

De hecho, lo único para lo que nos prepara el colegio, es para tener los conocimientos básicos que nos permitirá obtener un trabajo, pero no nos enseña conceptos como ahorro, ventas, inversión o libertad financiera. Se podría decir que nos explican algo de economía básica, pero lo hacen de una forma tan aburrida que no provoca ni escuchar lo que tienen que decir los profesores. De ahí ingresamos a la universidad, y puede que veamos temas como finanzas o contabilidad, pero otra vez, nos enseñan solo lo justo para aprender a laborar en una empresa del rubro, pero no enseñan a utilizar estos conceptos a nuestro favor para obtener mayores ingresos. Si tan solo empezaran el curso indicando algo como: “puedes tener la vida que desees, un recreo constante, si tan solo aprendes los siguientes conceptos básicos”. ¡Como cambiaría la forma de atender de muchos alumnos!

En realidad, no sabemos mucho de dinero o inversión con la educación básica que tenemos. Y así nos sueltan a una sociedad llena de marketing excesivo, con miles de personas comprando cosas innecesarias con dinero que no tienen y tarjetas de crédito que se ofrecen de manera desenfrenada. La educación es algo que nos ha fallado a todos por el lado financiero, y debido a eso, es que debemos tomarle más importancia aún.   Si naciste en una familia próspera (próspera de verdad no aquellas que tienen todas sus casas y bienes con tarjeta de crédito y deudas), seguro que te pasaron estos conceptos en casa, pero la mayoría no tenemos esa suerte, por ende, depende de cada uno de nosotros educarnos y darle la adecuada importancia.

Libertad Financiera

¡La adorada libertad financiera! Seguro has escuchado este término antes, puede que antes que te quieran vender un programa atroz de “hacer dinero rápido” o algún tipo de esquema piramidal, con suerte lo escuchaste en escenario más positivo.  En fin, vale decir que la libertad financiera es algo real y que uno debería aspirar a lograr, lo que no debes hacer es seguir un sistema estafador que lo prometa.

El significado de libertad financiera es sencillo, es básicamente tener suficiente dinero para poder vivir el resto de tu vida sin la necesidad de tener que trabajar más, y así poder hacer con tu tiempo y dinero lo que desees. Los montos de libertad financiera varían según cada persona, primero tienes que decidir que monto necesitas para estar feliz. Para unos pueden ser $1000 al mes, otros $10,000, y otros $100,000 o más. En verdad, eres libre de escoger el estilo de vida que desees y poner ese número tú mismo.

Al final todo termina dependiendo de que nos hace feliz en la vida, y eso es lo que realmente deseo para todo el mundo. Soy fiel creyente de que esta felicidad al final te convertirá en una mejor persona y podrás atribuir mucho mejor al mundo, serás una persona positiva en las calles, sin estrés, con ganas de ayudar y aportar. Si tu realidad es que eres feliz viviendo con $1000 dólares al mes y disfrutando los placeres simples de la vida, o si es $100,000 o más al mes con jet privado, un yate y una mansión, todas esas opciones son válidas y te hacen ser tu auténticamente. Si ese estilo de vida te hace feliz, eso traerá felicidad a tu entorno con un efecto multiplicador, y la cadena continuará y hará del mundo un lugar mejor.

Cuando llegas a un estado de libertad financiera, gran parte del estrés de tu vida se libera. No más preocupaciones por pagar cuentas y sobrevivir, al contrario, es momento de vivir. Imagínate una vida en donde te despiertas sin alarmas, llenar el horario del día con todas las actividades que siempre quisiste hacer, pasar tiempo con tu familia, aprender algún arte, hacer deporte, viajar, o de repente realizar esa idea de negocio que sabes que revolucionará el mundo peor nunca lo habías hecho por falta de dinero o tiempo. Puedes tener ese estilo de vida si realmente lo deseas, uno de los primeros pasos para lograrlo, es ahorrar dinero para luego invertir.

Con más dinero ayudas más al mundo

Hay muchas personas que me dicen que no todo es dinero y prefieren mil veces la satisfacción de ayudar a otra persona, que hacer mucho dinero. Yo considero eso algo respetable y admirable, y se nota que hay buenas intenciones detrás de esa persona. Sin embargo, si tu intención es realmente ayudar, puedes ayudar mucho más con dinero que sin dinero, sin duda alguna.

La matemática para esta conclusión es muy sencilla. Pongamos un ejemplo de un buen samaritano que decide dar su vida trabajando en una ONG que ayuda a refugiados escapando de algún desastre natural. Tu como persona natural tienes un límite de cuantas personas puedes ayudar por día, supongamos que sean 10 personas al día que conoces y ayudas tanto física como psicológicamente.  Ahora, pongamos ese mismo buen samaritano, con una fortuna de 50 millones de dólares, y crea su propia ONG en donde contrato a 200 personas. Si cada una de esas personas ayuda a 10 por día, en total estarías ayudando a 2000 personas por día. ¿Quién crees que ayudó más?

Tener dinero ahorrado e invertirlo es básicamente lo necesario para obtener más dinero. Muchos billonarios tipo Bill Gates y Warren Buffet han puesto un gran porcentaje de su fortuna a ayudar a otros. Jack Ma una vez dijo de que cuando superas el billón de dólares, ya no es tu dinero, es la confianza que la sociedad te ha dado, es una responsabilidad al mundo, por lo cual buscas maneras de invertirlo adecuadamente para ayudar a otros de la mejor manera. Acá les comparto la lista de Forbes de las personas más caritativas en Estados Unidos, como podrán ver, efectivamente son los que más dinero tienen.

 

En conclusión, hay varias razones por las cuales saber ahorrar dinero e invertir es importante. Al final de todo va a depender de cuanto necesitas para ser feliz. En mi caso, no busco tener mansiones, ni yates, ni ser multimillonario. Busco algo muy simple que creo que todo ser humano debería tener acceso: libertad.  Vivir en libertad por el resto de mi vida, esa idea me trae mucha felicidad. El poder hacer con mi tiempo lo que desee y que el dinero no sea una preocupación o limitante, estar con la gente que más quiero, y probar y aprender nuevas cosas constantemente. Para poder vivir así y a la vez pagar cuentas básicas como un techo sobre tu cabeza, ropa, comida, entre otras; es necesario que uno tenga cubierto éstos gastos por el resto de su vida. Te invito a que hagas el análisis del monto necesario para tu propia libertad financiera, ponte un monto mensual para vivir el estilo de vida que desees, y luego multiplícalo por 12 meses, luego por los años de vida que esperas seguir viviendo. Si ya cuentas con este monto en dinero o activos te felicito, en caso contrario, ¿Qué esperas para empezar a ahorrar e invertir?

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