Para empezar a invertir o emprender, hay muchas cosas que se podría decir que necesitas saber, y toda profesión o experiencia de trabajo puede sumar a ese aprendizaje. Puedes trabajar en marketing, medicina, arquitectura, construcción, minería, turismo o cualquier rubro existente  y siempre vas a encontrar experiencias valiosas que te van a ayudar a dar el paso hacia ser un emprendedor o inversionista. Sin embargo, creo que hay una profesión que te puede ayudar aprender las lecciones más precisas y de manera más rápida, esa profesión es la de un trabajo en ventas.

Algo importante a mencionar es de que si eres alguien que realmente ama su profesión, que no está en ventas, y está feliz con sus ingresos actuales, pues no deberías buscar cambiarlo por nada del mundo. Si te gusta lo que haces, no debería costarte la paciencia y el tiempo que hay detrás de ir ahorrando e invirtiendo de a pocos mientras avanzas tu carrera profesional, escalando puestos y aumentando tus ingresos, esta es una manera super váida de lograr resultados también. Si perteneces a este grupo de personas, te felicito, pues son muy pocos los que están en este punto. Te recomiendo que sigas como vas, pues ya alcanzaste la felicidad en la vida con tu labor actual y puedes crecer como inversionista o empresario a la par si deseas, yendo de a pocos.

Pero, ¿qué podría recomendarle al resto? A aquellos que si les molesta la espera y desean resultados como inversionistas o emprendedores más rápido, aquellos que de repente aún no han encontrado esa gran pasión por su trabajo y no les molestaría cambiarlo, aquellos que no saltan de alegría todos los lunes por las mañanas al ir a la oficina, aquellos que lamentablemente solo celebran los viernes, aquellos que necesitan más libertad pero no la tienen, aquellos que cumplen sus deberes al ser responsables pero por dentro saben que debe haber algo más para ser felices. Pues a este grupo, recomiendo que se pasen a un trabajo en ventas o que empiecen a vender a la par de sus empleos actuales lo antes posible, pues es una profesión que te puede dar los conocimientos y hábitos necesarios para empezar a emprender o invertir. En este artículo, explicaré las razones por las cuales un trabajo en ventas te puede ayudar mucho a convertirte en un buen emprendedor o inversionista y a hacerlo de manera rápida.

El tiempo para aprender es corto

Puse esta primero porque ya se lo que están pensando: ¨No estoy hecho para las ventas¨, “es que no me gusta”, “soy demasiado tímido”, ¨me da miedo¨, etc. Si supieran cuantos ‘’cracks’’ en ventas conozco hoy en día que al inicio pensaron lo mismo, estarían super sorprendidos, de hecho, yo también pensaba igual en algún momento. Lo bueno de vender es que es algo que todos pueden aprender, y se puede hacer rápido. Esto se debe a que es algo innato en cada uno, ya lo vienes haciendo toda tu vida, es solo que no te has dado cuenta. Cuando eres niño y haces un berrinche para que tus padres te compren un helado, estas vendiendo el placer a tus padres de que te calles a cambio de ese bendito helado. Cuando eres adolescente y piensas en todas las razones objetivas con los cuales debatir con tus padres para que te dejen salir con una buena propina, es que estas preparando tu pitch de ventas, y el cierre es convencerlos en que te dejen salir. 

Cuando convences a un amigo(a) en hacer cosas nuevas como reciclar plástico, hacer más ejercicio, alimentarse mejor, no volver con un ex, entre muchas cosas más, estás ‘’vendiendo¨ una idea, y en algunos casos, esos amigos lo ¨compran¨ al hacerte caso, gracias a tu pasión y conocimiento del tema. Estabas tan preparado que venciste todas las objeciones que tenìa ese amigo, y ahora seguro lo aplica en su día a día siendo una persona más feliz. Estoy seguro de que ya hay algo que todos de alguna manera u otra estamos vendiendo, a veces, sólo hay que pulirlo un poco más, y es por esto que el tiempo para aprender a vender y generar ingresos no debería tomar mucho. Es algo que todos podemos hacer y duplicar en los demás. 

Si lo comparas con otra profesión, es necesario una carrera técnica de 3 años o una universitaria de 5 años para empezar a trabajar en ese rubro. En ventas, eso no es necesario, puedes aprender en cuestión de semanas y vender lo que sea , esta profesión no pide título ni discrimina, y puedes generar ingresos lo antes posible. Aparte, si no sabes vender, no llegarás muy lejos sin importar la profesiòn que hagas. ¿Como te venderás en una entrevista de trabajo? ¿Como una agencia de marketing convence al cliente de que se quede con el? ¿Como una abogada convence a un tribunal de que su cliente es inocente? ¿Como un ejecutivo convence a su gerente de que el es la mejor opción para un ascenso disponible? Todo es ventas en esta vida estimados, lo quieran aceptar o no. Mientras antes lo aprendan a hacer, la vida te sonreirá más ;).

Tú decides cuánto dinero deseas ganar

Para invertir o emprender necesitas dinero para empezar, mientras más tienes, mejor. En ventas lo puedes conseguir, a lo grande. Un buen vendedor sabe exactamente cuánto va a ganar a fin de mes, lo pone como meta y lo logra sin excusas. Esto se debe a que un trabajo en ventas funciona en base a comisiones, mientras mas hagas, mas ganas, y viceversa. Es la profesiòn más justa del mundo y el único responsable por sus resultados es el mismo vendedor.

Algo que también podría afectar tus ventas es  si la empresa en donde trabajas no cumple por su parte, es decir, te haga prometer algo que no se puede cumplir, tiene un mal producto o servicio, la logística de entrega falla, etc. Pero eso termina siendo culpa del vendedor también, al no filtrar bien el producto o empresa con la que trabaja. Un buen vendedor sabe lo que vale y trabaja con las empresas que estén dispuestos no solo a pagar altas comisiones, si no también que ofrezca un producto de calidad que lo ayude a mantener una buena reputación con sus clientes.

Si realmente quieres que tu ingreso sea ilimitado, trata de negociar el ingreso variable por encima de tu ingreso fijo. Generalmente los vendedores que piden un ingreso fijo alto es porque se la quieren jugar a la segura y no les gusta el estrés de la meta. Las empresas saben esto y por ende el sistema de comisiones que brindan no es tan alto o ilimitado como podría ser. En cambio, si muestran más interés en el ingreso variable que el fijo, demuestra mucha confianza en tu habilidad y podrás tener ingresos aún más ilimitados. Entra a un trabajo en ventas que te permite tener un ingreso variable ilimitado, decide cuánto quieres ganar a fin de mes, ponte metas altas, y empieza a ahorrar e invertir ese dinero.

Manejas tus tiempos

Una persona en ventas tiene más flexibilidad en sus tiempos que cualquier otra área de una empresa. Muchos cuentan con home office, o se les pide que estén la calle de reunión en reunión todo el día, teniendo sólo una reunión al día o en unos casos, hasta sólo una reunión a la semana. No es necesario que estés en la oficina físicamente siempre y cuando estés cumpliendo con las metas de la empresa. 

Déjame aclarar de que esto es siempre y cuando seas un buen vendedor. Alguien que pone sus metas personales por encima de las metas de la empresa, no debería tener problemas con esto, y trabaja en perfecta armonìa con su empresa y jefe. Pero si eres alguien sin motivación, flojo, negativo, o peor aún, alguien que le echa la culpa a otros por sus resultados; puede que termines pasando más tiempo en la oficina que cualquier área, para compensar el hecho de que no te está yendo bien y sientes una culpa inmensa o miedo a que te despidan.

Al estar en un trabajo en ventas, uno de los ¨perks¨ más grandes es contar con tiempo libre si llegas a tus metas antes que los demás. Es bien difícil que un buen jefe de ventas te exija mucho tiempo en la oficina si muestras resultados constantes. Este tiempo extra lo podrías invertir en educarte en el tipo de inversión que desees aplicar y empezar a probar con montos chicos. De esta manera, tienes una pequeña ventaja sobre los demás, pues en otros puestos, generalmente es necesario quedarse largas horas en la oficina, terminas tan agotado que no te da ganas de abrir un libro o mucho menos aprender algo nuevo fuera del trabajo.

Te relacionas con gente exitosa

Andrew Carnegie dijo una vez: ¨El secreto de mi éxito fue rodearme de personas mejor que yo¨. En el mundo de emprendimientos e inversiones, esto es muy importante. Cuando estas en ventas, te relacionas con gente que ya logró grandes cosas, son los que toman las decisiones importantes en una organización. Estas personas en su mayoría son empresarios o alguien en un alto puesto de gerencia, que generalmente tienen un ¨mindset¨ diferente a los demás. Si no te estás llegando a ellos, es probable que no estés haciendo tan buen trabajo como vendedor.

Estar rodeado de gente de este tipo te ayuda a pensar diferente, pensar en grande, te contagia un espíritu emprendedor, sobre todo si te estás reuniendo con el dueño de un negocio. Son personas que te pueden servir como grandes ejemplos y motivación para que salgas adelante. Muchos de estos clientes con los que te reunes se pueden terminar convirtiendo en muy buenos amigos tuyos, además, te pueden recomendar para otros trabajos o, mejor aún,  para hacer un negocio juntos.

Recuerden que estamos en una sociedad donde lo normal es vivir únicamente de tu empleo, de salario en salario a fin de mes, y estas personas en su mayoría no son las mejores para conversar sobre inversiones o de emprendimiento, de hecho, son los peores. Busca gente que no sólo compartan tu forma de pensar, si no que también se manden a hacer algo al respecto. No vas a encontrar un emprendedor o inversionista exitoso sentado a tu costado en la oficina, los encuentras en la calle emprendiendo o buscando oportunidades, y puedes llegar a este círculo de emprendedores élite gracias a las ventas.

Aprendes a comunicarte mejor

La comunicación es súper importante para hacer negocios. Puede que seas un emprendedor buscando una siguiente ronda de inversión, un empresario con varios empleados por motivar, un inversionista que maneja un fondo de inversiones que debe comunicar resultados, entre otros. Para todos estos casos, saber comunicarse bien es algo clave.

Cuando estas en ventas, esto es algo del día a día. Al juntarte con gente importante, sabes que su tiempo es oro, entonces practicas diariamente a dar el mensaje que desees de manera muy clara y precisa. No solo eso, aprendes a darlo de tal manera que causes un gran interés o sentido de curiosidad por parte del cliente para captar toda su atención, ¡es todo un arte!

Aparte de eso, aprendes a prepararte bien antes de empezar a hablar. En ventas, antes de visitar a un cliente, hay una investigación previa. Aprendes sobre la persona, su empresa, y sobre todo, sus necesidades. No vas a hacerle perder el tiempo a tu cliente o mucho menos el tuyo, vas preparado a darle información de valor de una manera entretenida para lograr cerrar una venta. Saber comunicar algo de esta manera efectiva y captando interés de tu público es necesario,y es algo que practicas día a día en un trabajo en ventas.

La inversión para aprender es baja

Vender es algo muy fácil de aprender y requiere de poca inversión para hacerlo. Una carrera técnica de 3 años o una universitaria de 5 años es un buen centro de estudios te puede costar por lo menos USD$10,000, y a eso sumarle los gastos en transporte, comida, etc. En ventas, si bien existen algunos cursos caros que de seguro deben ser muy buenos, no son para nada necesarios para aprender. Hay cursos muy baratos en línea o hasta gratis que puedes tomar, sin tener que mandarte con una inversión mayor de USD$100.

Una forma de aprender es empezar un trabajo en ventas o a comprar y vender productos o servicios de manera independiente. Te puedes comprar un par de buenos libros en ventas a la par, para trabajar en ventas de de día y leer de noche, todos los días, por un par de meses. Te aseguro que después de eso, ya debes estar listo para vender lo que sea. Un par de mis libros favoritos de ventas son ¨Callese y Venda¨ de Don Sheenan y ¨Psicología de Ventas¨ de Brian Tracy. Vende de día, lee de noche, toma apuntes, practica lo leído el día siguiente en tus reuniones, motívate a ser cada vez mejor, y te esperan unos grandes resultados.

Otra forma de aprender a vender rápido es uniéndote a una red de mercadeo. Te afilias comprando un pack de productos de una empresa a un precio por mayor, que puede estar entre USD$100 o USD$1000 dólares. Esto te incluye los productos, capacitaciones increíbles de parte de la empresa, y lo más valioso, una gran lista de personas que tienes como uplines que te enseñan gratis las mejores técnicas de ventas que les ha funcionado a ellos. Dicho esto, la falta de dinero no debería de ser excusa.

Nunca te faltará trabajo

Cuando emprendes un negocio o empiezas a invertir mucho dinero, hay un riesgo de por medio. Hay posibilidad de que las cosas no salgan bien, que pierdas mucho dinero o en ciertos casos, todo tu capital. Luego puede que sea necesario que tengas que empezar de nuevo desde 0. Esto es algo que todo emprendedor o inversionista sabe, pero está dispuesto a asumir el riesgo por darse la gran vida que siente que merece. Al vivir en este riesgo constante, tener la habilidad de vender es algo que te puede ayudar mucho a empezar de nuevo, hacer caja otra vez y lanzarte con un nuevo intento de emprendimiento o inversión, hasta que logres tu objetivo.

Un puesto en ventas es algo que todas las empresas ofrecen constantemente y no muchas personas toman. Esto se debe en su mayoría a un temor alucinante de no hacerlo bien, para evitar la presión de la meta constante o no querer salir de una zona de confort, y esto es una gran ventaja para tí. Nadie quiere hacer el trabajo sucio por decirlo así, pero si te preparas y le agarras el gusto, mientras otros lo temen, para tí puede ser el mejor trabajo del mundo. Al saber vender, puedes contar de que pase lo que pase, te espera un trabajo para que te recuperes rápido en caso no logres el éxito en tu primer emprendimiento o inversión.

Aprendes a educarte constantemente

Un buen vendedor sabe que tiene que capacitarse constantemente para hacer bien su trabajo. En ventas, es necesario auto educarte tanto sobre tu industria, competencia y sobre nuevas técnicas de ventas para poder mantenerte entre los mejores y lograr las metas que te propongas.

Esto es una disciplina obligatoria al momento de emprender o invertir. Esta es la era de la información y gana el que tiene más conocimientos, más data, ¡más información! Las personas más exitosas saben que la mejor inversión posible es en tí mismo, en alimentar tu cerebro, en ser cada vez más inteligente. De esta manera, es que realmente logras mejores resultados haciendo menos ;).

Te acostumbras a ponerte metas

Sin metas y objetivos, estas perdido, así de simple. Si eres alguien que empieza su día de trabajo sin un orden adecuado, sin metas, simplemente avanzando con lo que se va apareciendo, no dudarás mucho como inversionista o emprendedor. En este mundo no hay nadie que te diga qué hacer, cómo hacerlo o para cuando hacerlo. Es necesario que tu mismo te pongas las metas necesarias para crecer constantemente.

En ventas, ponerte metas es algo del día a día. Si bien la empresa te dice que metas necesitas lograr en tu trabajo, tu siempre puedes ponerte otra meta personal, y para un buen vendedor, esta meta siempre está por encima del que te coloca la empresa para la que trabajas. Un buen vendedor compite consigo mismo y siempre busca mejores resultados. Al estar acostumbrado a siempre trabajar con metas y cumplirlas, la transición al mundo de emprendimiento e inversiones no será para nada difícil.

Desarrollas una fe inquebrantable en ti mismo

El mundo de ventas, al igual que de emprendimiento e inversiones, es un mundo de altibajos. No todos los meses van a ser de crecimiento constante, no todos los días estarás motivado para trabajar y no siempre estarás rompiendo récords personales de ventas. Hay días que simplemente las cosas no fluyen, y esto nos pasa a todos, es normal. Sin embargo, son en estos momentos bajos, donde un buen vendedor sabe que su actitud y el poder mental hace toda la diferencia. Si por un día bajo llegas a creer de que ya no eres lo que eras antes y te dejas quebrar, pensando que ya no eres bueno para esto, ese estado mental te puede tirar hacia abajo y mantenerte ahí para siempre. En cambio, si sabes que esto es solo pasajero, y que haciendo bien tu trabajo las cosas cambian para bien, sólo es una cuestión de tiempo para empezar a ver lo bueno de nuevo.

Ojo que dice saber, no pensar o creer, son dos cosas muy diferentes. Saber requiere de una fe increíble en los resultados que te propongas, algo declarado, que en tu mente sea algo tan claro como que mañana seguirá existiendo el sol. Esa fé alimenta la constancia y perseverancia en lo que haces, y eso es lo que lleva a los buenos resultados. En ventas, desarrollar esta fe es imprescindible para que te vaya bien, el tener estómago para aguantar los momentos bajos y seguir trabajando con mucha confianza en lo que haces es admirable y no fácil de hacer. 

Al emprender o invertir esta fé también es imprescindible. Te van a esperar momentos difíciles, meses con menos ventas, recesiones en el mercado, pérdidas de dinero, pérdidas de clientes, entre muchas cosas más. Los que tienen éxito son los que están más preparados para aguantar estos golpes duros y seguir adelante a pesar de todo, con toda la fé del mundo de que los resultados esperados se van a dar.

Estas son unas razones por las cuales un trabajo en ventas te puede preparar mucho para convertirte en empresario o inversionista. Te desarrolla habilidades personales y una disciplina muy necesaria para sobrevivir, pero sobre todo, te ayuda a cambiar el chip de como piensas, pasando de una mentalidad de empleado a ser un verdadero “hustler”. Personalmente, he tenido puestos de trabajo en varias áreas como operaciones, atención al cliente, marketing, y ventas. Siento que el mejor aprendizaje lo tuve en ventas, no solo para negocios o para invertir, si no para la vida en general. Recomiendo a todos que de alguna manera u otra prueben vender algo, no necesariamente cambiando tu trabajo, puedes hacerlo o a la par de lo que vienes laborando. Puede ser algo muy sencillo como comprar algo en a un precio de mayorista y vendiéndolo al precio de mercado, la sensación de cerrar una venta, por más chica que sea, es increíble y te motivará a probar vender más cosas con mayor margen y ganancia, convirtiendote poco a poco en un emprendedor o inversionista exitoso.

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