Les cuento que superé un nuevo hito personal, y a la vez desbloqueé un miedo que tuve por muchos años, y eso es, el miedo de hablar en público. La razón por la que decido compartir esto porque mi caso era grave, muy grave, por lo cual siento que es un gran logro personal.
Para darles contexto, me daba tanto pánico hablar en público, que para calcular la nota final en un curso de la universidad, tuve que promediarlo considerando un 0 en la exposición, simplemente porque no pensaba ir ese día. Mi miedo era tanto que prefería no asistir y aceptar el 0, en vez de simplemente hacerlo.
Hay una serie de cosas por las que he pasado para lograr vencer el miedo y estar cada vez más cómodo haciéndolo. En este artículo, les comparto cómo superé el miedo de hablar en público.
¿Cómo se relaciona esto con tu educación financiera?
Empecemos con lo básico. ¿De quédiablos me sirve esto en un canal de finanzas personales e inversiones? Dos palabras: valor personal.
Una de las maneras más exponenciales de generar ingresos es vender un servicio en un área en el que te posiciones como experto ante otros. Hablar en público y dar conferencias es una excelente manera de posicionarte y lograrlo. Así de simple.
Si somos inversionistas, siempre estamos buscando generar lo que yo llamo los cohetes, que son rubros en los cuales puedes incrementar tus ingresos personales de manera exponencial para poder añadir cada vez más a tu cartera de inversiones y conseguir libertad financiera.
Generar marca personal me parece que es uno de los cohetes más agresivos y rápidos de implementar, pues todos somos más expertos que otros en algún tema, y todos tenemos pasiones, solo es cuestión de perder el miedo a compartirlo.
Hablar en público te ayudará a elevar tu marca personal y confianza en ti mismo, lo cual con el tiempo puede resultar en que estés más confiado en salir en redes, publicar un libro, levantar capital, hacer ventas de manera masiva, todo gracias a tener el poder de comunicación e impactar en más personas.
Sin embargo, también es necesario que sepas que no es obligatorio hacerlo para ser exitoso. Mucha gente que no habla en público es muy feliz en general y tiene un trabajo o negocio exitoso. Saber esto también es importante, ya que le puede quitar algo de presión al tema y lo hagas más por diversión que por “tener que hacerlo”.
¿Al final creo que eso es lo más importante, no? Divertirse. Solo hay una vida y creo que vale la pena explorar todo lo que puedas experimentar mientras la vives. Manejar una audiencia puede ser bien satisfactorio para uno mismo, mientras ayudas a otros. Y a veces hay que vencer unos miedos para descubrir esas nuevas formas de divertirse, pero te aseguro que vale la pena.
Ahora que sabes el valor detrás de hablar en público, vamos con las técnicas que me ayudaron a hacerlo.
1) Elige tu tema de máximo dominio.

Esto puede sonar muy
obvio, pero para mí no lo era. Por ejemplo, si me llaman para una conferencia y me piden hablar del mejor manejo de portafolio de inversiones, puede sonar como un trabajo duro y además muchas expectativas que superar.
Lo primero que se me venía a la cabeza, era estudiar el portafolio de Ray Dalio, Warren Buffet, Peter Lynch, Bill Gates, Charlie Munger, y muchos otros magnates. Calcular e investigar la teoría de inversión de cada uno, compararlo con el mercado, y ver cómo se diferenciaron.
Además de eso, tendría la gran responsabilidad de explicar el manejo de portafolio igual o mejor que muchos otros expositores, algo que podría poner a uno muy nervioso. En otras palabras, habría mucho trabajo de investigación de por medio, además de mucho nervios por la posible expectativa de la audiencia.
Sin embargo, con tan solo un pequeño cambio de tema, hace toda la diferencia. En vez de hablar del mejor manejo de portafolio de inversiones, puedo hablar sobre mi propio manejo de portafolio de inversiones, y todos los aprendizajes que vinieron con él.
Ese pequeño cambio me libra de toda ansiedad o expectativa. Pues a la hora de la hora ¿quién puede explicar mejor sobre tus propios aprendizajes, emociones y experiencias que tú mismo? Absolutamente, nadie te puede ganar en ese tema, ya que nadie te conoce mejor que tú mismo.
Esto lo puedes aplicar en toda exposición. Y si es un tema de investigación, puedes hablar sobre las cosas que más te impactaron a ti sobre esa investigación en particular, y conectar eso con experiencias propias. Ya no habría comparación sobre quién hizo la mejor investigación, pues el impacto que hizo en ti no es comparable.
Lo bueno es que cuando lo haces así, a veces ya ni es necesario utilizar diapositivas para hablar, es más como contar un cuento, el cual lo sabes tan bien que estás preparado para hablarlo cuando sea. Así que elige tu propio tema siempre, y si el tema es tu experiencia o aprendizaje, quita mucha presión y ansiedad para hablar en público.

2) Empieza chico.
Empezar con un público chico e ir subiendo de a pocos me ayudó mucho a adaptarme escalonadamente a grupos cada vez más grandes. Tuve la suerte de tener tanto las plataformas de Inversión Simple como Emprendebroders para poder hacerlo.
Por ejemplo, aún recuerdo mi primer evento de Inversión Simple, el cual fue una convocatoria gratuita donde fueron alrededor de 25 personas. Conseguí la sala aprovechando mis contactos de mi último trabajo en WeWork por lo cual me salió 0 costo. Aún recuerdo que tenía muchos nervios y fue justo unos días antes de la pandemia.

También recuerdo mi primer evento oficial de Inversión Simple, el cual empezó con un cupo máximo de 40 personas.

Luego, en nuestros primeros eventos de Emprendebroders, empezamos con 50 personas, y con el tiempo, hemos llegado a llenar salas de hasta 200 personas. Esto me permitió ir soltándome de a pocos y entrenar cada vez más con salas más llenas. Y en todos los casos, eran temas con los que yo estaba cómodo.
Cada vez se hace más parte del día a día y lo vas viendo más normal, tanto así que los nervios pasan de activarse desde una semana antes, a dos días antes, luego al mismo día, y luego a tan solo una o dos horas antes del evento. Con el tiempo, llega a desaparecer por completo.
3) Respiración y visualización
Yo tengo una técnica de respiración que me he utilizado todas las veces que me he puesto nervioso, que lo he logrado gracias a varios cursos y prácticas dispersas. Entre meditación, breathwork y hasta un curso de apnea para surfers.
En resumen, tú puedes dar señales de calma a tu cerebro y cuerpo tan solo a través de una respiración lenta y profunda. Llenas a tu cuerpo de oxígeno constante con respiraciones pausadas y profundas, inhalando por 4 segundos y exhalando por 4 segundos.
Haciendo este ejercicios por 2 o 3 minutos vas a ver cómo tu cuerpo cambia. Dejan de temblar tus piernas, dejan de sudar las manos, tu corazón empieza a latir más lento y entras en una paz interna increíble. Tus acciones están comunicando a tu cuerpo que está tranquilo, en un lugar seguro, con abundancia de aire y sin necesidad de agitarse.
Todo esto acompañado con una visualización tuya de la buena sensación que tendrás saliendo del evento, teniendo la imagen que ya terminó y hay miles de personas aplaudiéndote, manifestando que todo saldrá bien. Es importante recordar que la gente está ahí en gran parte para verte a ti, así que estarán muy abiertos a cualquier cosa que tengas que decir.
Con eso, ya tienes más de la mitad de la batalla ganada. ¡El público está de tu lado!
Recomiendo hacer este ejercicio cada vez que sientas nervios. Así sea como en mi caso que los sentía desde 2 semanas antes de salir a exponer, o, si lo sientes desde minutos antes de salir al estrado.
4) Práctica constante

Si hay algo que si tienes control es la capacidad de decir que sí a toda oportunidad que se te presente. Ya lo que se viene después será para preocuparse en el futuro, pero si se aparece una oportunidad de exponer y estás en proceso de mejora, di que sí a todos los eventos que puedas.
Aun así salga pésimo, como podrás ver en este video donde salí en Shark Tank, igual agradece que te hayas atrevido a hacerlo. Solo debes recordar que, por cada vez que intentas, vas a estar un paso más avanzado que el anterior, y eso es bueno.
Se me han presentado oportunidades de hablar en eventos para empresas como Seguros Pacífico y eventos como el Fin & Fun Fest y Circum, y en cada uno de ellos he aprovechado para salir, practicar y sentirme cada vez más cómodo. Justo en el evento de Circum rompí mi propio récord, donde hablé frente a casi 3000 personas y fue el evento donde estuve más cómodo de todos hasta ahora.
5) Feedback constante.
Si estás en este proceso, recuerda que siempre puedes mejorar un poco más. Siempre pide feedback constante de todas las personas que te ven exponer, y tómalo de la mejor manera posible. Generalmente, hay un espacio para que el expositor pueda ir a tomar fotos con el público. No tengas miedo de preguntar qué fue lo que más le gustó, y si sienten que alguna parte de la exposición pudo mejorar.
Aparte de eso, pide videos del evento o consigue a alguien que lo grabe. Eso te permitirá verte a ti mismo y ver en qué cosas puedes mejorar. Siempre hay algo, puede ser lenguaje corporal, tono de voz, muletillas, etc. Trata de mejorar algo constantemente, pero sin ser tan duro contigo mismo, recuerda de siempre divertirte en el camino y que puedes fallar las veces que quieras.
Yo sigo aprendiendo y fallando en cosas a pesar de que ya pasaron 20 años desde el incidente de la universidad que les conté al inicio de este artículo.
Conclusiones
Estas fueron mis 5 recomendaciones sobre cómo superar el miedo de hablar en público, viniendo de alguien a quien realmente le costó muchísimo lograrlo y que cada vez lo disfruta más. En realidad, creo que es una habilidad que te abre muchas puertas, y todos tienen la capacidad de lograrlo por más introvertido que creas que puedes ser. Espero que te sirva y te animes a hacerlo tú mismo. ¡Saludos!








