Esta pregunta me la he hecho muchas veces antes de emprender, y seguramente muchas personas más se han preguntado lo mismo. ¿En realidad vale la pena? De hecho, es una decisión muy difícil de tomar, ya que por un lado quieres meterle todo el punche posible para asegurar resultados rápidos, y, por otro lado, temes que no rinda frutos rápido y no podrás asumir tus gastos del día a día para vivir únicamente de tu negocio.
Esta decisión creo que va a depender de muchos factores, pero principalmente de que tanto te conoces a ti mismo, tus capacidades, tus hábitos y tus finanzas. También hay ciertas cosas que simplemente descartan por completo la opción de renunciar a tu trabajo, por ejemplo, si estas lleno de deudas, si tienes muchos gastos, responsabilidades, entre otras, que debes tener en cuenta.
En lo personal, siempre aconsejaré que te enfoques 100% en tu emprendimiento, y si puedes renunciar a tu trabajo para emprender, mejor aún. Esto se debe a varias razones como enfoque, motivación, aprendizaje, energía, creatividad, rapidez, entre muchas cosas más. Pienso en todas las cosas que hice cuando empezamos nuestra startup y se me hace imposible pensar que podría hacer todo eso con un trabajo a la par. Sin embargo, la opción de hacerlo a la par también es válida y utilizada por muchos, tendrás que esforzarte un poco más, pero igual es una opción que te puede llevar al éxito. La pregunta es ¿cuál es la mejor opción para ti? En este artículo, vamos a analizar todas las cosas que debes saber sobre ti mismo para tomar esta decisión, y según eso, ver cual opción sería la que más te conviene.
- Finanzas personales

En el segundo caso, con pocos ahorros e ingresos, fíjate por cuanto tiempo puedes sobrevivir con ese monto. Lo más recomendable sea que sea un monto que te pueda durar entre uno a dos años. Si ves que no te alcanza por ese tiempo, siempre tienes la opción de rebajar tus gastos. La buena vida que tenías al recibir un ingreso todos los meses es algo que vas a tener que arriesgar por un tiempo, a cambio de la posible libertad a largo plazo. Mira si te puedes mudar a un lugar mas barato, consiguiendo roomates, o alquilando unas habitaciones de tu casa o departamento por plataformas como airbnb. Corta tus almuerzos en restaurantes lujosos, y cámbialos por cocinar en casa o comer menús económicos. Reemplaza actividades de ocio caras como viajes o gimnasios costosos por deportes sin costo o viajes auspiciados, quedándote donde amigos o familiares y utilizando millas para pasajes gratis. En verdad para nosotros los latinoamericanos la tenemos bien fácil en cuanto a cortar gastos, al menos en Lima donde vivo, encuentras almuerzos menú de $3 dólares, alquileres de habitaciones de $200 al mes y ropa super económica en lugares como Gamarra.
Si no tienes ahorros o tienes deudas, definitivamente vas a tener que hacer tu emprendimiento a la par, si no, ¿como vives? Acá vas a necesitar una organización impecable. Debes manejar las cosas de tu trabajo diario en un horario específico y separar unas horas al día para tu emprendimiento, y cumplirlas como regla de oro. El error más común que hay es la falta de seriedad que las personas le dan a su emprendimiento, colocando su empleo por encima, al ser un ingreso fijo, mientras que el emprendimiento lo colocan en segundo plano al no dar ingresos inmediatos. Debes hacer ambos y hacerlos bien, y así contar con una buena espalda financiera para vivir mientras vas armando tu emprendimiento a la par.
Capacidad de multitasking (multitarea)

Si eres una persona pésima en multitasking y lo estresa mucho, que prefiere hacer una cosa a la vez, pero sabiendo que lo va a hacer bien y no a medias, entonces definitivamente es mejor que te dediques 100% a tu emprendimiento. Hay muchas personas en esta categoría, sin duda alguna me considero uno de ellos. Creo que el nivel de progreso al enfocarte 100% en una actividad es mil veces mejor a que si tienes otra actividad que te consume la energía mental y creatividad del día. Para mi la mente humana es como el cuerpo, si lo ejercitas todo el día, se gasta. Exigir a mi mente trabajar después de 9 horas exprimiéndolo en una oficina, simplemente no es igual a tener una mente fresca y motivada en las mañanas.
Ambas opciones son válidas, pero el conocer esta parte de ti mismo te va a ayudar mucho a tomar una mejor decisión sobre emprender a la par de tu trabajo o no. Vas a poder ahorrarte muchas horas de estrés y podrás evitar hacer las cosas las cosas a medias, y lo mejor de todo, es que no te engañarás a ti mismo y disfrutarás mucho más el proceso.
- Nivel de concentración y enfoque

Si eres distraído fácilmente durante el día, es mejor no renunciar a tu trabajo actual. Lo bueno de un empleo es que te puedes salirte con la tuya a pesar de ser distraído. Seamos sinceros, ¿has analizado realmente cuanto trabajo le pones en un día laboral? Si calculas cuanto tiempo gastas en un break para un cafe, break para un cigarro, conversaciones con compañeros, idas al baño, almuerzo, postres, calls o reuniones que a veces están de más, limpiar tu bandeja de entrada, apoyo que haces a otras áreas por el cual no necesariamente te miden, whatsapp, Instagram, noticias, entre otras, es muy probable que en un día laboral realmente solo trabajes productivamente unas 3 horas máximo. En un empleo, la gran mayoría de personas son fácilmente desenfocados por estas distracciones, pero a pesar de esto, igual les van a pagar a fin de mes.
Si tienes la facilidad de concentración y enfoque, si puedes enfocarte 100% a tu emprendimiento y renunciar a tu trabajo. Cuando empiezas un emprendimiento generalmente lo haces desde casa, y créeme que ahí hay muchas distracciones también. Entre cosas como Netflix, YouTube, noticias, redes sociales, whatsapp, amigos o familiares que visitan, roomates o familia con quienes vives, entre muchas cosas más. Si te distraes fácilmente con estas cosas, y no eres 100% productivo con tu tiempo, no vas a crecer y los ingresos nunca van a llegar, y es muy probable que termines regresando a tu empleo. Si puedes concentrarte bien y te gusta lo que haces, verás que el nivel de atención y dedicación trabajando solo en tu emprendimiento es mucho mayor al de un empleo en una oficina rodeado de personas, y el nivel de productividad puede ser algo realmente asombroso. En lo personal, siento que soy mucho más productivo trabajando solo en un emprendimiento que en un empleo en oficina, realmente es una diferencia abismal.
- Nivel de energía

El nivel de energía y motivación que tienes para hacer las cosas es algo indispensable saber de ti mismo. En mi caso personal, el decir que voy a hacer algo a la par de mi trabajo es un engaño total, y esto lo reconozco muy bien. Lo he intentado y fracasado en el intento, puedes llamarlo debilidad, falta de motivación, o como gustes, yo lo llamo, conocerme a mi mismo. Debido a esto, prefiero la opción de ahorrar suficiente para poder dedicarme 100% a mi emprendimiento, y si no va bien, simplemente regreso al mundo laboral y empiezo a ahorrar de nuevo, para luego renunciar e intentar de nuevo, una y otra vez, hasta que las cosas salgan. El nivel de exigencia que tengo en los trabajos que he tenido son altamente exigentes, y este nivel de exigencia solo ha ido creciendo con el tiempo, ya que cada vez hay más responsabilidades. Siempre he sido muy responsable con los empleos que tuve, por ende, siempre les di el 100% y sin distracciones. La energía para hacer dos cosas a la vez para mí es cada vez mas lejana mientras vas avanzando en tu empleo, me funciona muy bien hacer una cosa u otra. De hecho, no me imagino logrando todas las cosas que hicimos en nuestro emprendimiento con un empleo a la par.
Este es mi caso en particular, pero hay muchos casos de personas que si logran hacerlo. Esto se puede deber a que tienen mucha energía, tienen una motivación impresionante, cuentan con un trabajo que no les exige tanto o, son tan buenos en sus trabajos, que derrepente no les cuesta mucho hacerlo, y pueden tranquilamente emprender a la par. Esto también es válido y algo digno de aplaudir, pero definitivamente no es para todos. Es sumamente importante conocer este aspecto de ti mismo, para saber si vas a tener la fuerza suficiente para emprender a la par de tu empleo o no.
- Nivel de responsabilidad y disciplina
El nivel de responsabilidad que tienes y la disciplina para hacer las cosas es algo que definitivamente influye bastante. Si solo eres responsable siempre y cuando tengas una persona presente exigiéndote trabajar, tipo un jefe, entonces si necesitas un trabajo para poder sobrevivir. Y si no eres muy disciplinado en tus tiempos libres, ni te pones metas u objetivos para hacer otras actividades fuera de tu empleo (deporte, arte, etc), será muy arriesgado que dejes tu trabajo para emprender, es más seguro que lo hagas a la par si tienes este perfil. Puedes saber esto preguntando cosas sencillas como ¿Necesitas un coach presente exigiéndote para hacer ejercicios o puedes ir por tu cuenta? ¿Tienes algún deporte o actividad que practicas con frecuencia de manera disciplinada? Si ya tienes estos hábits presentes bien, y piensas que todos estos hábitos los vas a obtener cuando ya hayas renunciado por que recién ahí tendrás tiempo, estás muy equivocado, formar estos hábitos demoran y no se inculcan de la noche a la mañana, primero desarróllalos a la par de tu trabajo y una vez que ya los tengas, recién recomendaría renunciar e intentar hacerlo full time.
Por otro lado, si ya cuentas con alto nivel de responsabilidad y disciplina, es muy probable que realmente inviertas buenas horas de trabajo a tu emprendimiento si decides renunciar, a pesar de todas las distracciones que puede haber en tu casa o donde vayas a trabajar. La cantidad de trabajo que se puede lograr si cuentas con estas dos cosas es alucinante, y comparando, hasta te puedes llegar a dar cuenta de que en tu oficina pasabas mucho tiempo siendo no productivo. Respetar las horas de trabajo para tu emprendimiento es lo más importante de todo, aun así sean pocas horas, debes mantenerlas y no cambiarlas por nada del mundo, esto define que tan responsable eres. Dale a ese tiempo la importancia y respeto que merece, y podrás ver resultados que no te habías imaginado posible.
Conclusión
Ambas opciones son válidas y admirables, tanto la opción de emprender a la par de tu emprendimiento o renunciar a tu trabajo para dedicarte 100% a emprender. Si eliges una opción u otra no te hace mejor ni peor persona, de hecho, con cualquier opción que elijas ya te hace mejor que alguien que no hace nada en absoluto. Lo único que importa son los resultados que obtienes de tu emprendimiento, y que tan rápido puedes lograrlos, sin descuidar tus responsabilidades del día a día y tus finanzas personales. He visto personas avanzando mucho más rápido que otras en sus emprendimientos haciéndolo part-time, que otros full-time, y viceversa. Creo que conocer todas estas cosas sobre ti mismo es lo primordial para poder elegir entre una y otra opción. Hazte estas preguntas a ti mismo y respóndelas de la manera más sincera posible: ¿Tengo ahorros o ingresos suficientes para dejar mi trabajo uno o dos años? ¿Puedo hacer dos cosas a la vez? ¿Que tan distraído soy? ¿Cuánta energía puedo dar saliendo del trabajo? ¿Qué tan responsable soy según mi historial de vida? Toma una buena decisión después de analizar estas preguntas y empieza a hacer lo tuyo. Por último, no te guíes sobre que tan bien le fue a una persona en su emprendimiento por que lo hizo a la par de su empleo o porque renunció al mismo, en realidad cada uno tiene su propio camino y estilo, es cuestión que encuentres el tuyo y empieces lo antes posible.









