Es impresionante la cantidad de dinero que se puede gastar en un día laboral. He visto casos donde personas gastan más del 50% de sus ingresos en gastos que hacen desde que salen de su casa a trabajar hasta que regresan, y otros que gastan de más en las noches o fines de semana por querer desfogarse del trabajo. Tanto así, que hasta te pudieras preguntar si realmente vale la pena que vayas. Si ves a tu empleo como un negocio, en donde intercambias horas hombre por salario, muchos están yendo a pérdida, pues el solo hecho de pasar el día en el trabajo te consume los mismos ingresos que te genera.

Pero lo peor no es eso, es la hipocresía detrás de todo el tema. Hay mucha gente que vive el mes a mes ajustados de dinero, y cuando les preguntas por que no deja de hacerlo, lanza comentarios como “pues para eso trabajo”. Si en verdad crees que trabajar se trata de gastar todo lo que tienes hasta quedarte en cero a fin de mes por “gustos” que no necesitas, estás muy equivocado, y te va a costar mucho cuando se termine ese ingreso. Sería bien ingenuo pensar que un trabajo y salario van a durar para siempre, todos llegamos a una edad en la que no podremos depender de eso, sea por cansancio u obsolescencia. Y si piensas que con tu AFP te vas a mantener tu vida lujosa, no puedes estar más lejos de la verdad.

Si no estás ahorrando algo mes a mes y viviendo con el resto, estás condenado a un futuro pobre, como también explicamos en: La importancia del ahorro y la inversión. Te estas mal acostumbrando a un estilo de vida que no es sostenible, y cuando llegue el momento que el mercado simplemente ya no está dispuesto a pagarte tanto como antes (pasa más pronto de lo que piensas), serás uno de los que más sufrirá. Por el contrario, si ahorras dinero e inviertes a la par de tu trabajo, cuando llegue tu retiro estarás más que preparado para afrontarlo, y en vez de temerlo, podrías recibirlo con brazos abiertos. En este artículo, comparto algunos consejos de pequeñas actividades que puedes cambiar para reducir los gastos que tienes a causa del trabajo, y así poder terminar el mes con tus finanzas personales en positivo, en vez de 0 o peor aún, en negativo por deudas.

1) Deja de ir en taxi diariamente al trabajo

Moverte en taxi siempre es uno de los gastos más fuertes que hay cuando trabajas. Sobre todo hoy en día con la facilidad de Uber y otras aplicaciones de movilidad. Sé que la ciudad de Lima, donde vivo, es un caso especial, pues todos sabemos la calidad paupérrima del transporte público y lo inhumano que puede llegar a ser, pero igual hay formas de hacerlo. Si debes usar transporte público, trata de salir temprano para agarrar un sitio sentado, y llevar un libro o un tu celular móvil para escuchar un podcast en el camino.  Esto te ayudará a empezar el día productivo y a la vez llegar más temprano a la oficina.

Si tienes auto, piensa en la posibilidad de hacer carpool con otras personas que viven cerca, puede que solo tengas que comerte el estrés de manejar una vez a la semana o una semana al mes, pero es mejor que gastar 10 veces más a la semana por irte en taxi diariamente.

Si vives cerca, intenta caminar al trabajo, y si te cuesta mucho, intenta sólo de regreso a casa, con eso al menos es un avance, te ahorras la mitad y no legarás a la oficina sudando. Otra opción es comprarte un scooter o moto pequeña, puedes evitar tráfico y gastar poco en gasolina. Si no vives cerca, piensa en la posibilidad de mudarte cerca tu trabajo, alquilando un cuarto o un departamento con roomates, puede que con lo que te ahorres en taxis tranquilamente puedas pagar ese alquiler, y mejorar tu calidad de vida sin tener que pasar tanto tiempo en tráfico.

2) Desayuna en casa

Muchas veces por querer dormir un ratito más, se nos va el tiempo para preparar un buen desayuno. Salimos corriendo por esos 20 minutos extras, cuando en realidad es mas lo que pierdes que lo que ganas. Terminas llegando al trabajo con hambre, y te terminas comprando un sándwich de la tienda o unas ensalada de frutas, convirtiendo un desayuno de máximo s/6 soles($2 dólares) casero en uno de más de s/20 ($7) en la calle.

Aparte no solo pierdes dinero, también tiempo de calidad. No sé ustedes, pero el tiempo que tengo para mi en preparar desayuno en las mañanas, es un momento de paz que realmente disfruto y me ayuda a prepararme para el día. Un momento necesario para no llenar todo tu día de trabajo desde la primera actividad que haces, si no empezando con un tiempito para ti, para reflexionar y a la vez disfrutar de tu comida.

3) Come un almuerzo económico

En cuanto al almuerzo, es otra gran forma de reducir gastos en el trabajo. La manera más efectiva de ahorrar sería que prepares comida en casa, la lleves al trabajo, la calientes y la comas ahí. Pero en caso te da pereza hacer eso, igual puede resultar económico comer en la calle. En Perú existen menús entre s/10 a s/16 ($3 a $5 dólares), y todas las zonas empresariales de oficinas están llenas de esto en sus alrededores.

Por último, si deseas comer en un lugar caro, si tienes una cuenta sueldo en algún banco en particular, te pueden dar descuentos increíbles como 50% en restaurantes buenísimos, donde terminas gastando muy poco. Sólo asegúrate de leer las letras pequeñas en el cupón, ya que no siempre aplica para todos los platos y horarios. Además, no considerar un 50% de descuento de algo de s/200 ($60) como algo para aprovechar, sigue siendo un plato de s/100 ($30) y para el promedio peruano, no tiene sentido almorzar seguido gastando eso.

Si con todas estas opciones sigues gastando por encima de s/25 ($8) en un almuerzo diariamente, ya simplemente no tiene sentido. Aun así ganes por encima del promedio, no es razón alguna para comer en estos sitios caros en el día a día. En lo personal, yo intento mantenerme en el rango de entre s/12 y s/15 ($4 y $5) y solo gastar más que eso una vez por semana. Aprovecha más bien en ahorrar ese dinero extra para invertir y poder disfrutar de tu liberta financiera más rápido, si sumas todo ese ahorro diario, puede terminar siendo un número interesante a considerar.

4) No compres café en la calle

Otro consejo para ahorrar el dinero en el trabajo es bajar el gasto en café. La cantidad que consumen los empleados es alucinante. Lo peor es que escucho frases como “necesito café” o “no puedo empezar mi día sin café”, obligando a su subconsciente pensar que realmente lo necesitan cuando la verdad es que no. Y puede ser el café gratis de la oficina, tiene que ser un café Starbucks o cualquier otro de s/12 ($4) o más, y en muchos casos más de una vez por día. ¿Por qué diablos gastarías más en una tasa de café de lo que te cuesta un almuerzo? Esto es algo que te puedes preparar gratis o menos de s/1 ($0.3), y quieres gastar 12 veces más por lo mismo.

Sé que hay excusas como “es que no lo preparan igual” o “no pagas por el café si no por el lugar”, todo bien con eso, pero, si no estas en situación económica para pagar por eso todos los días, ¿Por qué lo haces? Hay algunas razones fáciles de solucionar. Si es por flojera de prepararte uno, no seas flojo. Si es por seguir la corriente ya que todos lo hacen, ten personalidad y no los sigas. Si realmente te mueres por ese café por ser un sabor único, es capricho, y si eres financieramente inteligente no ganas para darte caprichos, al menos no de manera diaria. Por último, si es tu momento social del día para conversar con un amigo fuera de la oficina, preparen uno en la oficina y vayan a caminar a un parque cercano. En fin, las razones generalmente son fáciles de afrontar y se pueden reemplazar por otras actividades, no te pongas excusas y simplemente deja de gastar tanto en café.

5) No necesitas lucir ropa de marca en el trabajo

Esta bien, tienes un trabajo y quieres lucir bien, eso no tiene nada de malo. Pero hay una gran diferencia entre verse bien o decente y vestirse con lujos innecesarios. En realidad ¿tienes que ir con ropa nueva constantemente y encima de las mejores marcas? Tengamos algo claro aquí, las personas más adineradas hoy en día se visten con la ropa más simple del mundo, si no mira como se viste alguien como Mark Zuckerberg o Elon Musk. Seguramente el dueño de la empresa donde trabajas tampoco le pone tanta importancia al tema, porque está ocupado haciendo su negocio crecer. Dicho eso, ¿Por qué crees que tú como empleado deberías vestir cosas más caras? ¿Qué quieres demostrar?

Si tus demás compañeros de trabajo gastan mucho en ropa es su problema, no tuyo, no tienes porque compararte. No digo que vayas con lo mismo todos los días o mal vestido a la oficina, pero ten unos cuantos atuendos decentes para rotar de vez en cuando. Por último, ten un poco de creatividad y mira como variar looks con la misma ropa que tienes. Si vas a acumular tu closet con ropa nueva todas las semanas, no solamente estas matando tu libertad financiera, si no también estas contaminando el planeta a lo grande, una doble pérdida para la humanidad.

Vestirse con ropa cara no es símbolo de que te esté yendo bien hoy en día, al contrario, yo diría que es símbolo de pobreza. Los más ricos la tienen clara vistiéndose de manera simple. En cambio, si veo a alguien que compra algo que cuesta $400 y sé que su salario no pasa de $2000 al mes, no estoy pensando que buenos gustos tiene, sino que mentalidad de pobre está aplicando. Espero que esta moda de mantenerse con ropa simple sea símbolo de riqueza se mantenga, pues sacará a muchos que quieren aparentar ser ricos de la pobreza.

6) Corta los “breaks para cigarros”

Otro consejo de los consejos para ahorrar dinero en el trabajo es cortando los cigarros. Esta es una costumbre que veo muy seguido, aunque felizmente no tanto con la nueva generación. Donde de vez en cuando te provocaba tomarte un break para fumar un cigarro, a veces después de almuerzo y otras en cualquier momento del día. Afectando no solo tus finanzas personales sino tu salud. Así solo seas fumador social, basta que uno de tus compañeros te pida que lo acompañes y probablemente termines comprando unos.

Los cigarros hoy en día son carísimos, con cajetillas entre $5 y $10 dólares, se te puede ir mucho dinero gastando en esto si no lo controlas. Y no necesariamente los consumes tú, si no a veces se te van invitando a los demás. Si eres fumador activo de una cajetilla o más al día, es una situación crítica la cual aconsejo dejar lo más rápido posible, no solo por finanzas personales sino también por salud y productividad en tu día laboral.

7) Bájale a los postres y “gustitos”

Esto siempre se escucha en casi todos los trabajos que he estado, donde alguien siempre saca un comentario como  ¿Vamos por un postrecito? Y terminan comprando un postre por encima de s/20 ($7) que en verdad no era para nada necesario. Puede que te des un gustito muy de vez en cuando, pero si haces costumbre de hacer esto varias veces a la semana, y encuentras alguien igual de adicto al postre como tú, están condenando sus finanzas personales.

Esto aplica también para todas las golosinas, helados o cualquier dulce sobre pagado que te puedes imaginar.  En lo personal, creo que comprarte un postre en un restaurante donde te cobren 3 o 4 veces lo que te cueste hacer en casa no tiene sentido, al menos que sea muy esporádicamente o un momento especial.

8) Deja el after office recurrente

Si bien esto no es una actividad dentro de la semana laboral, definitivamente es un acto muchas veces incentivado por el mismo. ¿Jueves de patas? ¿Integraciones? ¿Una vuelta saliendo de la oficina? En verdad estas actividades son a veces necesarias para desfogarse un poco, pero no lo lleves a que sea rutinario. Si sales a cenar o tomar algo con amigos seguido saliendo del trabajo, esto también te puede mantener pobre. Hay miles de formas de poder descansar del trabajo de una manera más sana y hasta saludable. Puedes hacer deporte, practicar un arte, o hasta invitar a alguien a tu casa para conversar o ver una película. No es necesario salir a consumir a cada rato como un escape el trabajo.

9) No te desfoges los fines de semana en fiestas extremas

Otra actividad incentivada por el trabajo pero que no se da en el día laboral, son las salidas de fin de semana. Cuantas personas salen viernes o sábado con toda la intención de meterse el carnaval de fiesta, simplemente por el hecho de que trabajaron duro toda la semana y sienten la urgencia de salir y desfogarse.

Y no hablo de un desfogue ligero, he visto a personas con menos de s/3500 ($1000) al mes de ingreso comprando botellas de s/350 ($100) en discotecas, el 10% de su ingreso total, ¡en una botella! También en entradas, cigarros o todas las cosas relacionadas con fiestas. No tiene nada de malo en salir a divertirse de vez en cuando, pero medido y balanceado. No ganas nada comprándote una botella tu solo o saliendo tanto viernes como sábado. Llena tus días libres con otras actividades y empieza a parar con personas que piensen así, no solo ayudarás tu economía sino también tu salud.

10) Aplica home office de vez en cuando

¿Has intentado hacer home office de vez en cuando? Es muy efectivo no sólo para reducir gastos en el trabajo, si no también para la concentración y uso efectivo del tiempo. No se que tan moderna sea la empresa en donde trabajas, pero hoy en día ya hay herramientas que te permiten trabajar desde casa con la misma productividad de siempre o más. Puedes tomar videoconferencias en vez de reuniones con una herramienta gratis llamada Zoom, y te puedes crear una cuenta en Slack para mantenerte en comunicación con tus compañeros o equipo, es tal cual como si  tuvieses al costado, siempre y cuando estén conectados.

Con eso te ahorrar en el pasaje de ida y vuelta al trabajo, gastos en comida en su totalidad, y todas las otras tentaciones que a veces nos da al estar en la calle. Aparte puedes dormir más y tener mas tiempo para ti. Si tu trabajo da ésta opción o tienes el poder de decisión en tu empresa de hacer algo al respecto, proponlo y midan como les va, estoy seguro que traería grandes resultados.

 

Conclusión

Hay muchas formas sobre como ahorrar dinero en el trabajo, dejando las tentaciones para gastar causadas por el trabajo, tanto en el día a día laboral como fuera de ella. Muchas veces causado por ansiedad, por seguir al grupo, o simplemente por que te quieres “premiar” constantemente para compensar el “castigo” de estar trabajando, cosa que no debería pasar si realmente te gusta lo que haces. Con esto no digo que no te puedes dar algunos gustos, eso no tiene nada de malo, el problema viene cuando ya se convierte en una rutina diaria o semanal, donde compras cosas que no necesitas con dinero que puede ser mucho mejor asignado.

Cabe indicar que todas estas conductas que menciono en el artículo son mucho más psicológicas de lo que te imaginas. No solo para ahorrar en el trabajo si no en la vida en general, como explique en: Como ahorrar dinero, 10 recomendaciones simples. Cosas como querer aparentar, flojera, seguir al resto o engañarse a uno mismo tiene mucho que ver sobre el por que uno realiza estas actividades. Seguir los 10 consejos para ahorrar en tu trabajo que he mencionado en este artículo no deberían ser difíciles, pero si te cuesta mucho, ayudaría entender la raíz psicológica de por que lo haces y afrontarlo.  Sabiendo esto y teniendo claro tus objetivos te ayudará a evitar estos gastos de más y mantenerte motivado a hacerlo. Espero que estos consejos para ahorrar dinero en el trabajo te sirvan para tener más ahorros a fin de mes, que luego se puedan convertir en una inversión, y estés cada vez más cerca a la libertad financiera.

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