Con varios años de experiencia ya como emprendedor e inversionista, he llegado a la conclusión personal de que emprender es la mejor inversión que uno puede hacer en su vida.
Tampoco quisiera que tomaran esto como una ley, pues está claro que no todos están hechos para emprender y a otros les puede funcionar otro camino. Sin embargo, igual quería compartir ese hallazgo con ustedes, de alguien que ha sido empleado por 10 años, tiene un emprendimiento e inversiones que fracasaron, y actualmente tiene 2 emprendimientos y 6 otros tipos de inversiones exitosas corriendo.
En este artículo, les explicaré 6 razones por las cuales, después de varios años como emprendedor e inversionista, estoy convencido de que un emprendimiento es una de las mejores inversiones que puedes hacer por todos los grandes beneficios y aprendizajes que te brinda. ¡Espero que les sirva!
Emprender es una inversión
Algo que quería aclarar antes, es de que emprender es un tipo de inversión. Lo digo por qué hay muchos que se preguntan, ¿debería emprender o invertir? Como si fuesen dos cosas separadas. Lo ideal es tener un portafolio diversificado de inversiones que entiendas, y que dentro de ella tengas al menos un emprendimiento propio.
Si te fijas bien un emprendimiento es una gran inversión tanto de tiempo y dinero. Estás sacrificando estas dos cosas a cambio de tener algún tipo de retorno, que puede ser monetario o de satisfacción personal, sea por ayudar a otros, por mejorar la humanidad o por el nuevo estilo de vida que tendrás haciendo lo que te gusta.
Como toda inversión, hay un gran riesgo detrás, pues según el diario Gestión, 8 de cada 10 emprendimientos fracasan en los primeros 5 años. Las probabilidades que estés dentro de esos 20% ganadores lo hace más difícil. Sin embargo, con la correcta motivación y constancia puedes estar en esta categoría de ganadores tranquilamente.
Entonces emprender es una inversión, pero se diferencia de las demás por varias razones, los cuales lo hacen la inversión más atractiva de todas. Acá les comparto algunas de las más importantes.
1) Inversión de bajo capital

Muchos negocios no necesitan un gran capital de dinero para invertir, solo necesitan una persona con ganas de trabajar y un poco de dinero para iniciar. Puedes empezar como persona natural comprando algo a $50 y vendiéndolo a $75, y luego invertir esos $75 para otra compra y ganar $100, yo lo hice una vez trayendo cosas de Estados Unidos para vender a Perú, hay buenos márgenes, puedes ver esa experiencia aquí.
En el caso de inversión Simple, empecé este negocio con $355 para crear mi web, y pagar servidor, hosting y dominio por un año. Y luego unos $150 adicionales pagar por la aplicación Canva por un año, que me ayudaba a darle un diseño decente a mis publicaciones en redes sociales para promover mi página y blog.
Redondeando, se podría decir que en todo el primer año invertí un poco más de $500, y hoy, 4 años después, hay días que el negocio factura más que esos $500, ¡en solo un día!. Pueden ver esta cifra más a detalle aquí:


En el caso de mi segundo emprendimiento, el podcast Emprendebroders, la inversión inicial fue un micrófono Boya de $33. No necesitaba laptop ni audífonos nuevos porque eran herramientas que ya tenía, y estoy seguro de que muchos ya cuentan con ello.
Hoy, 9 meses después, es el podcast #1 en Perú en categorías de negocios y educación, y factura un aproximado de $3500 al mes entre auspicios y venta de entradas.
Si se dan cuenta estos negocios no crecieron porque invertí grandes sumas de capital, lo que sí invertí fue tiempo, creatividad, trabajo duro y constancia. Escribí un año semanalmente sin parar, compartiendo todo lo que me tomó años y sacrificios para aprender sobre inversiones, y lo compartía de manera gratuita, sin ganar algún ingreso monetario a cambio.
Ese trabajo duro trajo usuarios fidelizados y agradecidos por el trabajo hecho, que luego se convirtieron en clientes dispuestos a pagar mis productos y servicios.
A la vez, ese trabajo duro llamó la atención de muchos, incluyendo a Daniel Bonifaz, el cofundador de una startup muy conocida en Perú, con quien empecé una buena amistad y después me propuso hacer este negocio del podcast Emprendebroders como socios.
Entonces, como verán, la base fue inversión más de tiempo y trabajo que de dinero. El trabajo fue que atrajo a que todas esas cosas pasaran. Así que, si tienes las ganas, puedes empezar a trabajar e invirtiendo dinero solo en lo indispensable.
Arma tu MVP (producto mínimo viable), sin emocionarte mucho en que sea el producto más bonito o el más perfecto, y mira si hay un mercado dispuesto a comprártelo. Al inicio solo basta que sea útil para un grupo de personas y luego puedes ir mejorando el producto invirtiendo con las ventas que esa primera versión te trajo.
2) Tu tienes el control
Emprender es una de las pocas inversiones donde realmente tienes control en cuanto a los ingresos que deseas recibir. Si inviertes en bienes raíces o bolsa de valores, por ejemplo, puede haber crisis financieras que tiran el valor de tu inversión hacia abajo, y no hay mucho que puedes hacer al respecto.
En bienes raíces, si viene una dictadura a ocupar nuestro país como pasó en Cuba o Venezuela, los valores de tus propiedades caen, y no sabes cuándo pueden volver a su valor original. Si viene un crash como el de 1929 o 2001, donde índices como el S&P 500 o el Nasdaq Composite cayeron y se demoraron más una década en recuperarse, está fuera de tu control.
Sin embargo, en un emprendimiento, tú tienes el control y puedes colocarte las metas que desees. En otras palabras, tú decides el salario que deseas pagarte. Te doy unos ejemplos:
Si eres un restaurante y te cae una pandemia como la del 2020, tú tienes la opción de cambiar todo tu negocio a delivery, y tomar la oportunidad de enfocarte en publicidad digital creando contenido para atraer más usuarios. Así como tienes la opción de no hacer nada y quejarte sobre como un murciélago de China te malogró el negocio.
Si eres una startup que crea un negocio, pero ves que realmente no está solucionando el problema principal que querías resolver, puedes pivotar rápido y crear otro producto que sí lo haga y tenga más aceptación.
Como pueden ver, cuando emprendes tú tienes el control de ir cambiando el negocio según los problemas, o mejor dicho, oportunidades que se te van presentando. Siempre es bueno tener en tu portafolio una inversión donde dependa más de ti que de factores macroeconómicos o políticos que están fuera de tu control, y esa inversión, se llama un negocio propio.
3) El multiplicador de ganancias

Hay algo llamado multiplicador de industrias o multiplicador de ganancias en el mundo de negocios. Esto es un indicador que te puede dar una idea de cuánto vale tu negocio basándose en cuantas ganancias o utilidades se está obteniendo.
Hay uno muy conocido, que se utiliza bastante al analizar empresas en la bolsa de valores, llamado el ratio precio/ beneficio o PE ratio en inglés. Esto es un gran ejemplo de un multiplicador de ganancias.
Este ratio se calcula dividiendo el valor total de la empresa y las utilidades del último año, entonces, si una empresa vale $100,000 y tiene utilidades de $10,000 todos los años, quiere decir que tiene un ratio precio/beneficio de 10.
Tú puedes hallar el promedio de ratios precio/ beneficio en diferentes industrias, es información pública que tienen empresas que cotizan en bolsa. También existen páginas como fullratio.com que te permite ver este múltiplo por industria.
Entonces, imaginemos que tienes un negocio de calzado, donde el ratio precio/ beneficio es de 15. Quiere decir que si tú subes tus utilidades mensuales de $2000 a $3000, tu utilidad anual pasa de $24,000 a $36,000, y la valorización de tu empresa va a crecer eso por 15. Es decir, ¡Pasó de una valorización de $360,000 a $540,000!
Esto es el multiplicador de ganancias que hace una gran diferencia. Si en tu trabajo asciendes y te suben el salario en $1000, es solo eso, $1000. Pero si en tu negocio de calzado, incrementas tus utilidades por ese mismo monto de $1000, no solo ganas ese ingreso extra, ¡sino que tu patrimonio acaba de aumentarse en $180,000!
Ese crecimiento exponencial no lo encuentras fácilmente en otro tipo de inversión. Es un retorno agresivo que lo puedes lograr a veces trabajando solo unas horas extras, sin tener que invertir mucho dinero.
Te doy un ejemplo sencillo, armar un tarifario de publicidad para marketing en las redes y blog de inversión simple, me costó 2 horas escribiendo los números en un papel en un vuelo de avión, y 1 hora de llamadas con amigos que tienen agencias de marketing digital quienes me asesoraron en como estaba el mercado para ver si estaban correctas.
Esto fue 3 horas de mi tiempo y ningún dólar invertido, lo cual me permitió ofrecer un nuevo producto que aumento la utilidad de mi negocio en mucho más de $1000 al mes, lo cual aumentó el valor de mi negocio por un monto exponencialmente mayor. ¡Es posible!
4) Apalancamiento
El apalancamiento que puedes lograr en un negocio es increíblemente alto. Puedes crear sistemas que automaticen tu negocio y te permita expandir como nunca te habías imaginado. Acá les doy 3 tipos de apalancamiento que conozco.
El primero es una franquicia, y un gran ejemplo es McDonald’s. Armaron un sistema de entrega de comida rápida y barata que funcionó muy bien en un restaurante. Debido a que la cantidad de personas que entran en un solo restaurante es limitada, decidieron replicar ese mismo sistema en otros locales.
Entonces venden ese sistema armado para que lo trabajen otros, mientras recibe una regalía sobre las ventas. Con esto tienen miles de restaurantes generando ingresos, en vez de solo uno, solo por patentar y vender su sistema de trabajo.
El segundo apalancamiento es software, y un ejemplo de esto es la empresa Slack. Acá se creó una tecnología para uso propio entre empleados de una empresa para comunicarse mejor entre ellos y ser más productivos en su trabajo. Les funcionó tan bien que decidieron ofrecer esa tecnología a otras empresas.
Es un producto que se creó una sola vez, pero que se puede vender varias veces a través de una membresía mensual anual, generando millones de dólares en ingresos con empresas en todo el mundo.
Esto se puede aplicar creando el software tú mismo o utilizando unas ya creadas para reducir costos y automatizar tus procesos. Herramientas como Quickbooks o Qualus para manejo contable, Synthesia o Play.ht para apoyo de inteligencia artificial para contenido de marketing, entre muchas herramientas más.
La tercera es apalancamiento con personas. Puedes reclutar a las mejores personas en diferentes rubros, como administradores, marketing, contabilidad, programación, leyes, entre otros; y delegar varias funciones.
Acá en vez de tener solo el conocimiento y trabajo de 1 persona, que eres tú, puedes tener el conocimiento y trabajo de cientos de personas que te permita crecer 100 veces más rápido de lo que podrías hacer solo.
Claro que esto viene con tu capacidad de liderar equipos y motivarlos a creer en tu visión, y si lo puedes hacer adecuadamente, puedes crecer de una manera exponencial.
5) Incremento de valor personal
Hay otro activo que crece mucho cuando emprendes, y eso es el de tu valor personal en el mercado.
Al tener un emprendimiento propio, tu forma de ver las cosas versus ser un empleado es completamente distinta, y eso te da un gran valor.
Aprendes a manejar contabilidad, inversiones, riesgos, personas, marketing, producto y todas las áreas que implica un negocio. Y eso tiene un gran valor en el mercado.
Puedes fracasar en tu negocio y esa experiencia sola hace que tú seas mucho más valioso.
Por ejemplo, cuando mi primer intento de emprendimiento RoomVa fracasó, y tuve que volver al mercado laboral después de dos años, esa experiencia hizo que mi siguiente salario me paguen el doble de lo que recibía en mi trabajo antes de emprender.
Y ahora que volví a salir del mundo laboral para emprender de nuevo con Inversión Simple, estoy seguro de que podría pedir un salario mucho mayor del que tenía en Inversión Simple antes si decido volver a trabajar para otra empresa. Si bien algunos recomiendan maestrías caras para elevar su salario promedio, según mi experiencia, yo recomendaría intentar un emprendimiento.
En el peor de los casos fracasas y tu valor personal sube, lo cual aumenta tu salario en un próximo trabajo, y en el mejor de los casos tu negocio es un éxito y puedes vivir de ello sin tener que regresar a trabajar para otra persona. No hay tanto riesgo si lo ves de esa manera.
6) Incremento de calidad de vida

Por último tienes el ROI más importante, que es el ROI de calidad de vida. Esta es la parte del artículo donde paso de algo cuantitativo a cualitativo. Esta es la parte que, en mi opinión, tiene hasta más peso que todo lo demás mencionado, y ese es el ROI de calidad de vida.
La mejor manera de explicar esto es un ejemplo de un pitch que vi en el programa Shark Tank Mexico. Donde un niño que explicaba a los tiburones inversionistas cómo trabajaba en su negocio antes y después de su tiempo estudiando en el colegio, pues se levantaba a las 4am y se acostaba muy tarde. Los inversionistas le preguntaron ¿Y qué haces para diversión o entretenimiento? Y el niño responde: ¡Esto! ¡Emprender en mi negocio es la parte divertida de mi día!
Cuando emprendes, la idea es que sea algo de que realmente te apasione, y lo hagas porque realmente te guste hacerlo. En mi caso, yo empecé a escribir artículos para este blog sin recibir un dólar a cambio, solo porque realmente me gusta tomar notas de mis experiencias y compartirlo con otras personas, si no me pagaran, probablemente lo seguiría haciendo.
Dicho eso, ya no se trata de trabajar lunes a viernes y por fin recién disfrutar los fines de semana. Ahora tu trabajo, que es tu emprendimiento, se vuelve una actividad divertida más. Así como salir a pasear, comer, viajar, jugar, hacer deporte, ahora dentro de esta categoría entra tu trabajo. Dicho eso, tu día está lleno de actividades que realmente te gusta hacer.
Una vez que tienes eso, ya no diferencias un lunes de un sábado, ya no tienes que esperar el fin de semana para recién disfrutar, ahora todos los días son increíbles y por ende, tu calidad de vida sube de una manera asombrosa.
Conclusiones
Entonces estas fueron las razones por las cuales, personalmente, creo que emprender es de lejos una de las mejores inversiones que puedes hacer. El ROI que obtienes tanto de dinero y calidad de vida, es uno que cumple todos los checks, y definitivamente la manera más rápida que puedes llegar a tener libertad financiera.
Aun así, lo compares con la mejor oportunidad en bienes raíces o la bolsa de valores, un emprendimiento bien hecho puede superarlo por mucho. ¿Ya tienes un emprendimiento propio dentro de tu portafolio? Cuéntame en la sección de comentarios del blog.













19 comentarios en “¿Por qué emprender es la mejor inversión?”
Hola Diego!!
Primero que nada agradecerte por los artículos!
Ayudas a muchas personas a encaminar sus ideas y que puedan tener más información al respecto de un emprendimiento!!
Actualmente empece un emprendimiento con mi novio en octubre 2023 y realmente tienes mucha razón, no sé necesita tanta inversión, solo ganas de querer materializar tus ideas y sueños! Y ser constante y fiel a lo que quiered conseguir!
Te sigo de emprendebroders, tambien ahora en inversión simple! La información que nos dan me ha echo abrir los ojos en que debemos de diversificar nuestros ingresos y estoy en proceso! Lo importante es actuar y hacerlo!
Gracias por todo!
¡Hola Margot! Muchas gracias por tus palabras, es verdad no necesitas invertir tanto dinero necesariamente. Te deseo a ti y a tu novio los mejores éxitos =).